La novia culona se encontraba en una posición vulnerable, con su pareja detrás de ella, listo para penetrarla por el culo. Ella se sentía un poco nerviosa, pero también excitada por la idea de ser tomada de esta manera.
Mientras su pareja comenzaba a penetrarla, la novia culona se tensó un poco, esperando que el dolor fuera intenso. Pero en lugar de eso, sintió una sensación de placer y relajación. Su pareja se movía muy despacio, introduciendo su miembro en su ano de manera suave y cuidadosa.
«¡Ay, sí! ¡Métela despacito!», le dijo la novia culona, sintiendo que su cuerpo se relajaba y se abría para recibir a su pareja. «¡No te apresures! ¡Quiero sentir cada centímetro de ti dentro de mí!»
Su pareja sonrió y continuó moviéndose de manera lenta y suave, introduciendo su miembro en el ano de la novia culona de manera gradual. La sensación era increíble, y la novia culona se sentía como si estuviera en un estado de nirvana, con su cuerpo y su mente completamente relajados y abiertos al placer.
«Mmm… ¡Sí! ¡Esto es increíble!», gemía la novia culona, sintiendo que su cuerpo se movía de manera automática para recibir a su pareja. «¡No te detengas! ¡Sigue adelante!»